Vermouth, la extincion de una extraordinaria costumbre

por Abr 24, 2017Jorge (chef)

En mis ratos libres medito a veces sobre la comida y sus variantes. Los diferentes momentos que se crean en torno a ella, como la hora del vermouth y demás rituales gastro festivos.

La alimentación es una gran obsesión en mi vida. Me esfuerzo mucho en intentar descifrar los sabores, texturas, usos y costumbres de nuestros hábitos y el porqué de cada uno.

Y últimamente he pensado mucho en nuestro legado.

¿Qué le dejamos a nuestros hijos además de un mundo enfermo y malas costumbres?

No soy de esos tíos que piensa que todo tiempo pasado fue mejor, aunque como a muchos mi memoria selectiva me recuerda lo bueno vivido. Un grato recuerdo que me aborda es mi primer vermouth con amigos en un bar solo por el hecho de disfrutar tanto de la amistad como de la bebida y las tapas.

Recuerdo vívidamente ese vermouth Izaguirre con gas y su rodaja de naranja con 3 hielos.

Esas bravas con patata crujiente por fuera y puré por dentro con su punto de sal. Acompañadas con su mayonesa y esa salsa casera picante y con sutíl dulzor.

Y pienso: no les dejaremos este legado a nuestros nietos si no los acostumbrados desde pequeños, si nos olvidamos de esto, si no revivimos en el entorno actual las buenas costumbres de antes. Y quizás lo peor de todo es que en determinadas ocasiones se ven sustituidas sólo por la comodidad de una cocina americana barata y sin más fundamento que únicamente contribuye a que se enriquezca aún más un emporio ya millonario.

Si opinas lo mismo que yo, baja al bar de tu barrio y lleva a tus hijos al Vermouth.

Un abrazo

~ Jorge Cano.